Como casi todas las crónicas, más o menos largas, que he hecho desde hace un año, empiezan siempre subiéndome en un avión, es lo que tiene ir a contracorriente y emigrar por trabajo a hacer las rumanias, que no rumanadas.
Total, que el mismo viernes antes de la carrera me subo al avión a las nueve de la mañana, a las ocho hora española, y en algo menos de cuatro horas estoy aterrizando en Barajas. Casi no me hizo falta el trenecito ese que te lleva de la Terminal 4 Satélite hasta la T4 porque iba corriendo para no perder tiempo, pillar un taxi y tirar para casa a por el mono, casco, etc.
En nada estoy en la carretera con el coche, solo, el resto de mi equipo ha salido pronto por la mañana con todo para entrenar desde primera hora, y un poco antes de las cuatro estoy entrando al circuito. ¡¡Perfecto!! A las cuatro y a las cinco hay tandas para las RDs, aso que me va a dar tiempo a quitarme las telarañas con un par de salidas a pista. Todo bien, parece que esto no se olvida, aunque hacia un viento bastante molesto que en la L rápida de izquierdas daba que pensar.
Total, que acabamos las tandas, verificaciones echando leches para cerrar el chiringuito cuanto antes y todo resuelto. Es hora de la primera (segunda y tercera) ronda de cervezas. Se lo había prometido al equipo por currárselo todo y llegar yo a ‘mono puesto’ y cumplimos con las obligaciones: Yo invitando. Ellos dando buena cuenta de los cervezones.
Llegan los de ‘intendencia’ del Bodegas Racing Team. Lo que esta gente ha montado desde hace relativamente poco es la leche: Son entre 6 y 9 personas además de los pilotos en cada carrera, una carpa, mesas, sillas, barbacoa, neveras, compra de todo tipo de viandas, cerveza como para una boda, siempre fría. La leche. Yo, que si es verde y pone Mahou me gusta mas que a un tonto un lápiz ya me encargue de que contaran con el clan Málaga, el equipo RCN de Lasther y el nuestro a la hora de hacer la compra y por supuesto a la hora de dar buena cuenta de todo ello. Nos dieron, a los más conservadores, las doce y pico. Los aguerridos del Bodegas aguantaron hasta más tarde, pero eso siempre es así. Total, que a dormir que mañana toca montar en moto de nuevo.
Ocho y media. Tocan diana. Ducha y desayuno y en un rato mono y a los libres. Parece que todo esta en su sitio, menos yo que estoy dormido aun, pero me sirve para rodar con la que va a ser la moto uno para esta carrera, que el viernes no la había probado. Sale Nacho, todo ok por su parte también. Alguien enciende la tele con los tiempos justo al final, pero borran la tabla para preparar todo para los libres de la MAC. Perfecto. Nadie ha visto nada, menos presión.
Briefing. Aquí lo de siempre, pero vamos a ser correctos y digamos que nunca esta de mas. Eso si, se pidió que se quitara una pila de sillas amarillas en la salida de la curva de entrada a meta porque despistaba mucho, pero no se llegó a hacer. El briefing debería ser en los dos sentidos, oiga, si pedimos algo con sentido, creo que se debería hacer. Más de uno le dio la razón a quien lo recordó, no recuerdo quien fue. En fin, para la próxima.
Cronos: Sale Nacho, hacemos mitad y mitad. Ahora la pantalla si esta encendida y toda la intendencia del Bodegas esta atenta a los tiempos, cerveza en mano, de todos los del Box: El Bodegas Racing Team, El RCN y nosotros. Nacho empieza a apretar, 59, 58, ¡56! Joder, muy bien, muy bien, vamos a tener una buena posición en parrilla. Creo que llego a hacer un 55 al final. Me toca. A mi esto de la presión de equipo es lo que mas me empuja yo creo. El Super tiene una mano que un collejón suyo por no correr es temido por cualquiera, así que aprieto como si me fuera la vida en ello. Joder, ¡¡Un 53!! En mi vida había hecho ese tiempo en Albacete. Puta madre, salimos el sexto, Nacho, como siempre, hará la salida.
A comer toca, algo ligerito para no dormirme ¡¡mas!! que me pasé el sábado bostezando. Se han acercado unos amigos desde Madrid para ver la carrera, asi que damos un repasito a la moto, cuantos hay, como va el rollo de los reportajes, donde se pueden poner para ver la carrera bien, etc. y a preparar la moto para la carrera: Presiones, gasolina y esas cosillas que hay que hacer antes de salir. El liquido de frenos esta bajo y el Super propone cambiarlo porque tiene un color a rancio que da miedo, pero a mi lo de tocar los frenos antes de la carrera me da un poco de mal rollo, y Nacho me secunda en la idea de no tocar nada, asi que simplemente rellenamos. Si se queda sin frenos, pues no se frena, ¡¡coño!! que aquí hemos venido a correr, no a frenar.
A parrilla. Hasta ahora creo que nunca le he sujetado la moto a Nacho, siempre lo ha hecho el Super, pero esta vez corre con el Bodegas Racing Team sustituyendo a su piloto lesionado el viernes, así que me toca hacerlo a mi. Miedo me da cuando me hace cambiar 2 veces de lado porque parece no acordarse por que lado se sube a la moto. Pero si siempre empieza el!! Buena salida, de Nacho, como de costumbre. Saliendo tan adelante (un sexto en parrilla para nosotros es la leche) no se ganan tantas posiciones como de costumbre, pero defiende la posición de puta madre y su turno en la moto esta siempre entre el sexto y el cuarto. El que y como pasó en su turno lo podrá explicar el mejor, que para eso iba en la moto. Yo bastante tenía con mirar el monitor y ver que seguíamos ahí arriba y que en nada me tocaba.
Mitad de carrera (vamos a relevos de 45 minutos para solo entrar una vez) pizarra y entra Nacho. Repostar y salgo a la pista. La moto no tiene nada chungo, Nacho me lo hubiera dicho (imagino) y solo va un pelo mas caliente de lo normal, pero nada que haga cortar.
Total, que a darle al mango durante 45 minutos. Me lo pase como un enano. Esta moto te hace currártelo un huevo, pero si pones de tu parte las cosas salen. No es como la otra, que con poco que hagas te da la sensación de ir rápido y siempre muy cómodo.
En la lenta de derechas después del final de recta casi perdí la rueda delantera una vez en medio de la curva y la trasera dos, estas acelerando, y es que la RD tiene mala leche!!
A unas cinco vueltas del final veo al dorsal 20 delante. Joder, esta gente le pega, tienen que ir delante o algo les ha pasado. Aprieto y le voy cazando. Coño, y tanto que le cazo. Miro al muro al final y quedan unos 6 minutos de carrera, le tengo cerca y la gente del muro grita y se agita como nunca se ha visto en nuestro equipo. Si a estas alturas ya suelen estar todos con la cerveza!! Joder, esto va a ser que vamos muy bien. Aprieto y llegamos pegados a la de entrada a meta, donde salgo mas cerrado y le paso a la salida y a tirar. Solo quedan un par de vueltas más o menos. Sigo tirando y no le veo pegado, parece que esta hecho, sea lo que sea porque yo sigo sin saber en que puesto vamos. Otro paso por meta y el reloj marca 5 segundos para el final. Ultima vuelta pues. Hago la ese del final del circuito y ‘po po poooo…” ¡¡Se esta quedando seca!! Me cago en todo lo que se mueve, no puede ser. Intento meter la reserva pero entre lo dura que va la llave y que no puedo hacer fuerza girando con la mierda de muñeca remendada no hay cojones a meter la reserva y me pasa el 26 en la recta.
Íbamos terceros!! Una putada perder el podium así, pero la carrera ha sido una pasada en cualquier caso. Viendo los tiempos del equipo hemos rodado los dos tan constantes que casi parece que ha rodado uno solo toda la carrera. La vuelta mas lenta fue como la más rápida del año pasado y eso ya lo dice todo para nosotros, una pasada.
Después, recoger, carretera y vuelta al avión y a la realidad. Toca esperar un par de meses a Almería, con sus ciegas, su recta enorme y mas ganas aun.